Estudiar ELE en las Escuelas Oficiales de Idiomas (EEOOII)

CaptureLas Escuelas Oficiales de Idiomas (EEOOII) de España conforman una vasta red de centros oficiales de nivel no universitario dedicados a la enseñanza especializada de idiomas modernos, entre ellos el Español Lengua Extranjera (ELE). Las EEOOII son centros dependientes de las Consejerías de Educación de las distintas Comunidades Autónomas y están enmarcadas dentro de los centros de régimen especial.

La primera escuela apareció en Madrid en el año 1911 con el nombre Escuela Central de Idiomas.

El año 2015 solicitaron al Parlamento Europeo el reconocimiento de sus títulos como habilitación profesional y su propuesta ha sido admitida a trámite.

Más información en Wikipedia o en la página de RedEle.

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Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003)

Una lengua con muchos acentos e innumerables literaturas…

Manuel Vázquez Montalbán en Wikipedia

Manuel Vázquez Montalbán en ORIA [HumSam-Biblioteket, Universitetet i Oslo]

Textos sobre Manuel Vázquez Montalbán en ORIA [HumSam-Biblioteket, Universitetet i Oslo]

Manuel Vázquez Montalbán på norsk

  • El delantero centro fue asesinado al atardecer (1989) – Varslet mord (1990)
  • Los Mares del Sur (1979) – Sydhavet (1991)

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Elvira Lindo, autora de Manolito Gafotas, en Oslo

233668Elvira Lindo en Litteraturhuset (Mellom fiksjon og virkelighet. Samtale med Elvira Lindo)

Elvira Lindo en la Universidad de Oslo (Elvira Lindo: The translation and reception of the Manolito Gafotas books)

Elvira Lindo en ORIA

Elvira Lindo en Wikipedia

Manolito Gafotas en Wikipedia

Artículos de Elvira Lindo en El País

El blog de Elvira Lindo

Elvira Lindo en Facebook

Elvira Lindo en Twiter

El club de Manolito Gafotas

Elvira Lindo en la Casa del libro

 

 

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Ceremonia de entrega del Premio Cervantes 2014: Discurso de Juan Goytisolo

 

‘A la llana y sin rodeos’

En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, “ser noticia”, como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas. La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza. Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.

“Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria”, escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor. Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.

Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera. Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición!

Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina. Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía.

Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.

En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel? ¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?

Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que “reine la verdad y desaparezcan las sombras”, obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen. Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, “duermo en el silencio del olvido”: ese “poetón ya viejo” (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.

Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa “exquisita mierda de la gloria” de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo. El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.

Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, “deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables” e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.

Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.

El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo. No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura.

Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino. Su conciencia del tiempo “devorador y consumidor de las cosas” del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito. Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote. Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella.

Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia.

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“The imperfect adventures of Don Quijote”. Un espectáculo teatral trilingüe orientado a acercar el idioma español a los jóvenes noruegos

quijotebolerfrente2Tenemos el placer de presentarles el espectáculo “The imperfect adventures of Don Quijote” de RukRuk Company, que se estrenará en Grusomhetens Teater (Oslo) el 11 de abril (14h), con pases generales abiertos los días 9 (20h) y 10 (13h).

Estamos ofreciendo esta pieza como actividad para aquellas escuelas noruegas que tienen español como lengua extranjera, por eso estamos muy interesados en su presencia como profesores. Consideramos que es una gran oportunidad para que los estudiantes se acerquen a la figura de Don Quijote y al idioma español de una manera amena y divertida. El espectáculo tiene como base el idioma español, pero también se introducen frases en noruego e inglés con el fin de hacer más fácil la comprensión a los alumnos con menos nivel de lengua española. Además es un espectáculo visual y de teatro físico que todo el mundo puede disfrutar.

El proyecto incorpora fichas didácticas con ejercicios para antes y después del espectáculo y un encuentro con los actores y el director una vez acabada la actuación; completando pedagógicamente este lúdico acercamiento a una de las obras esenciales de la literatura universal.

Esperamos su asistencia, que les pedimos confirmen a través del correo electrónico rukrukcompany@gmail.com. No duden en ponerse en contacto con nosotros con cualquier pregunta o información adicional que necesiten.

Un saludo

RukRuk Company

 

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Jakten på nordmenn i Spania

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España y nosotros. Noruegos antes de nuestra era.  Dorte Skulstad y Knut Aukrust. 2014

 Traducción: Carmen Asor

Índice

Introducción: Un viaje por el tiempo y espacio 3

Capítulo 1: Donde el barco pueda navegar 8

La Armada Española de Thoresen11, La fuente en La Gomera 16, La dinastía Olsen 21, Padres e hijos 27

La Compañía Iversen 36

Sorensen, Yakhelln y Cía. 38, Los compañeros se hacen cargo 50, Gerencia desde Høvik 56, Retorno a España 66

Capítulo 3: Las bendiciones del bacalao 69

Mira el bacalao, fino, seco y noruego 70, Comerciantes de Bergen 76, Gente de Møre por doquier 82, Una cuestión de gusto 89, La lucha por los mercados 95

Capítulo 4: El caso de los cónsules noruegos 100
Bilbao en el parlamento 102, Todo por Noruega y el bacalao 108, Se honra a quien se debiera honrar 115

Capítulo 5: Naranjas de Valencia 120

El Consulado en Valencia 121, Fruta para Noruega 126, El Rey de la Naranja 133, Los Tres Mosqueteros 141

Capítulo 6: Digresión histórica 146

Los piratas normandos del norte 148, San Olav en Norvasund 156, Peregrinos y cruzadas 158, La Princesa Cristina en Castilla 165

Capítulo 7: La enfermedad de Hansen 178

Los leprosos 179, El mensajero de Bergen 184, La colonia de Fontilles 189, Un mundo sin lepra 193

Capítulo 8: ¡Ayuda a España! 199

El Pacto del Olvido 199, Las colonias infantiles 203, Hospital sin fronteras 212, Brigadistas legendarios 218, Mujeres en la lucha 224

Capítulo 9: Las pirámides de Tenerife 230

El eslabón perdido de Heyerdahl 230, El amontonamiento de piedras en el valle 234, Aventura y ciencia 242

Conclusión: La huella de los noruegos 247

Fuentes y bibliografía para los capítulos 252

Archivos, documentación y bibliografía 256

Índice de personas 270

Introducción: Un viaje en el tiempo y espacio

España es hoy en día una meta turística para cientos de miles de noruegos tanto de vacaciones, cómo residencia o estancia prolongada, pero la migración de los habitantes del norte no es de fecha reciente. Lo hemos hecho desde la Edad Media y la era vikinga. La navegación y el comercio de madera y bacalao fueron sin embargo, en los años 1800, el inicio de algo nuevo. Se han redactado voluminosos documentos monográficos y una estimable cantidad de libros de ficción sobre la emigración noruega a Estados Unidos, y la vida de los noruego-americanos en ese nuevo mundo. Los viajes de los noruegos a otros países como por ejemplo Inglaterra, Alemania y Holanda también cuentan con estudios y libros propios. Pero no conocemos ningún relato o informe equivalente sobre los que se asentaron en España.

¿Qué indujo a los noruegos a viajar hacia el sur en los años 1800, y en qué se ocupaban allá abajo? De ahí nuestra fascinación, nuestro reto y nuestro deseo de escribir su historia. No la de todos los viajeros a España, sino la de algunas personas, lugares y actividades seleccionados. La fascinación por el país la hemos sentido durante muchos años ¿tal vez porque su historia y desarrollo sean tan diferentes de los nuestros? Las historias de los conflictos surgidos entre cristianos, musulmanes y judíos y la creación de comunidades conjuntas a lo largo de los siglos y también las historias de los habitantes nórdicos a la luz y sombra de España, son individualmente perfecto ejemplo de la convivencia de diferentes culturas. La historia de los noruegos en España bajo una perspectiva histórica es el tema de este libro. El énfasis se centra en el siglo 19, a partir de 1850, con algunas regresiones a la Edad Media, llegando a nuestros días.

La elección del título del libro se basa en la referencia a dos libros anteriores que se publicaron justamente tras la segunda guerra mundial. El libro de Lise Lindaek “España y Nosotros” está escrito con gran dedicación y gran frustación. Compromiso con la lucha heroica del pueblo español contra Franco y sus partidarios en Alemania e Italia durante la guerra civil española en 1936-39 y frustación a causa de la vacilante postura oficial de Noruega y la falta de decisión política para tomar postura en el conflicto. “Noruegos antes de Nosotros” es el título del libro del historiador Edvard Bull, libro de texto de historia noruega en la escuela secundaria desde 1948. Triunfó en la enseñanza y se publicaron siete versiones e incontables ediciones hasta 1985. No se puede encontrar mucha información sobre España en el libro, pero sí sobre la importancia de tener conciencia histórica. El autor tuvo un abuelo con su mismo nombre, el médico Edvard Isak Henrik Bull, que, sobre los años 1900, atendió a sus paisanos noruegos al regreso de España tanto en la enfermedad como cultivando su amistad.

El hijo del médico, Francis Bull, relata en su ensayo “Mi Padre y Sus Pacientes” cómo estos hombres de negocios, liberales y acaudalados, se establecieron en Uranienborg y Høvik. Invirtieron en nuevas empresas y medidas de bienestar, gracias a las fortunas logradas con su trabajo de “enseñar a los españoles a utilizar suelos de madera”. Tras su estancia en España trajeron consigo un soplo fresco, empuje y nuevas ideas. Uno de los que se establecieron en Høvik en Baerum se llamaba Georg Iversen. Tiene una pequeña carretera con su nombre en la zona y durante mucho tiempo habíamos reflexionado sobre la razón que le había llevado a ser uno de los prósperos benefactores de Høvik. La pregunta se planteó y abrió camino hacia un sinnúmero de personas y líneas de seguimiento entrecruzadas, y de este modo nuestro método nos fue guiando a asociaciones y encuentros entre personas, lugares, hechos y acontecimientos merecedores de ser contados. Hemos seleccionado nueve historias y temas “en abanico”, que pueden desplegarse y replegarse desde un centro común.

Iniciamos el viaje en tiempo y espacio lejos del continente, en las Islas Canarias. El archipiélago está situado a unos 200 kilómetros en el Océano Atlántico, en la misma latitud que la disputada frontera entre Marruecos y el Sahara Occidental. Estos países estuvieron “bajo protección” española hasta respectivamente 1956 y 1976. Actualmente la familia de armadores Olsen, originarios de Hvitsten hacen el servicio de las Islas Canarias, con sus rápidos y modernos transbordadores. La familia ha redactado la historia de cómo llegaron en 1904 trayendo consigo datos, agua y rutas para la población. Sin embargo, no había nadie de la familia Olsen en las Islas Canarias en 1904, sino una empresa de la competencia. Thoresen de Tjøme había establecido la primera ruta marítima directa entre España y Noruega en 1893.

En épocas anteriores el tráfico marítimo dependía de los cargamentos de madera, para la construcción de barcos y también cómo una muy atractiva mercancía. El segundo capítulo trata de la madera y cómo un grupo de noruegos crearon la empresa maderera “La Compañía de Maderas” con filiales en muchos lugares de España. En ciudades cómo Santander, Madrid y Bilbao se encontraban las empresas de producción con sus almacenes y espléndidos edificios en el centro del paisaje urbano – hasta el día de hoy. Finalmente tuvieron que dar paso a la modernidad y el progreso. Actualmente la mayoría ha olvidado que fueron noruegos los que estuvieron tras de todo ello.

El bacalao seco y salado de Noruega fue también un producto que llegó a España por vía marítima. La historia única de esta exportación es el tema de nuestro tercer capítulo. Los de Møre y otros, ennoblecieron el bacalao hasta hacer de él un producto deseado, y a España el mercado dominante. La exportación creó enormes valores para Kristiansund y Ålesund. La importación en las ciudades españolas a lo largo de la costa, especialmente en el norte, fue gestionada en gran parte por noruegos y particularmente por emigrantes de Bergen. La clase trabajadora necesitaba comida y pocos productos podían competir con el bacalao noruego. Posteriormente la situación cambió.

Mediante el comercio de la madera y el bacalao seco, los inmigrantes noruegos fueron agentes directos en la industrialización del norte de España. En 1892 los noruegos exigieron la renegociación del tratado comercial con España, de modo independiente, sin la intervención de los suecos.Cómo consecuencia, el comercio contribuyó a la destrucción definitiva de la unión de Noruega con Suecia. Fritz Wedel Jarlsberg, ministro noruego y jefe de la Legación en Madrid se atribuyó posteriormente el honor de las negociaciones, pero no fue así. El hoy en día olvidado ciudadano de Bergen, Hilario Lund fue el que realizó la gestión en secreto, junto con su amigo español Emilio Castelar. El “caso de los cónsules” es el tema del capítulo cuatro.

En los primeros capítulos se hace hincapié geográfico en el norte de España, pero en el capítulo cinco nos trasladamos hacia el sur, hasta la zona a lo largo de la costa mediterránea y el “oro” de Valencia, las naranjas. Para los noruegos fueron éstas en un inicio artículos de lujo y una curiosidad, algo inusitado. Con el tiempo se consideraron símbolo de salud y vitaminas. Las exportaciones desde las costas de Valencia fueron buen negocio para los barcos noruegos y buena parte de los consignatarios y exportadores eran noruegos. Algunos eran cónsules también. En el capítulo sobre la naranja conoceremos a algunos de los agentes noruegos, especialmente al “Rey de la Naranja” Richard Asor de Bergen y a su hija Carmen.

Tras los cónsules y la exportación de frutas, llegamos en el capítulo 6 a un punto de descanso en forma de escapada histórica. Una retrospectiva con elementos religiosos, políticos y románticos puede de vez en cuándo ser útil y además necesaria. Los comerciantes del siglo 19 no fueron los primeros noruegos en poner pie en España. Otros habían estado allí mucho antes – vikingos, Olav Haraldsson, peregrinos y cruzados – y para los habitantes de la Península Ibérica, no siempre era fácil distinguir a esta gente de mar escandinava. La más renombrada fue la princesa Kristina que viajó desde Tønsberg en 1257 para esposar al príncipe Felipe, hermano del mismísimo rey Alfonso X de Castilla. El capítulo se compone no sólo de una historia, sino de muchas historias.

Consulados, cónsules y vicecónsules nos acompañan a lo largo de los capítulos del libro. En el punto de partida estuvimos estudiando los informes de los consulados en España para encontrar información sobre las actividades de los noruegos en el país. Pero pronto se pudo ver que los propios cónsules eran comerciantes activos y que por esa misma razón habían sido designados para su puesto. Ellos eran mediadores de transacciones económicas y controlaban el tráfico marítimo. Eran enlace en el desarrollo cultural y científico y personas clave en el contacto entre Noruega y España. Al inicio de 1900 la lepra hostigó la región valenciana y el vicecónsul noruego medió para facilitar a España experta ayuda de los especialistas en lepra de Bergen, Gerhard Armauer Hansen y sus colegas. La historias de este vicecónsul y el contacto médico entre los dos países es único y sugestivo.

Durante la guerra civil española, y éste es el tema del capítulo 8, las relaciónes con España destacan en el orden del día en Noruega. Los voluntarios noruegos en las brigadas internacionales defendieron la democracia y la república ante los franquistas. La Noruega oficial se lavó las manos en un pacto de no intervención, pero el pueblo noruego opinaba de forma diferente. Por medio de la movilización de masas, se ofreció apoyo a España en forma de amplia asistencia humanitaria. Menos conocido es, que esta ayuda contribuyó a la construcción de hospitales y orfanatos en la región de Valencia, en las ciudades de Alcoi y Oliva. Y aquí nos encontramos con un tema serio y un desafío ¿Dónde se encuentra el límite entre no-intervención y el deber de actuar cuando la injusticia afecta a personas ajenas? Tres mujeres noruegas destacan en el capítulo tanto por su labor cómo reporteras como por su trabajo humanitario: Gerda Grepp, Lise Lindbaek y Nini Haslund Gleditsch.

En el último capítulo nos encontramos de nuevo dónde empezamos, en las Islas Canarias y Tenerife. Los noruegos son un pueblo viajero, impulsado ​​por la sed de conocimiento, el espíritu aventurero, inquietud descubridora y sentido comercial. El más célebre viajero y aventurero fue tal vez Thor Heyerdahl, y su base y última residencia fue Tenerife, donde permaneció los últimos diez años de su vida. Tenía el convencimiento de que allí descubriría varias pirámides y obtuvo apoyo de su buen amigo Fred. Olsen (Fred. – con punto – de Fredrik) para construir un museo y un parque. Heyerdahl combinaba hechos y fábulas de un modo tal vez demasiado creativo, pero sus expediciones y su capacidad de narrar han hechizado a un mundo entero.

El museo de la Pirámide en Tenerife se alza hoy como monumento a soñadores y adoradores del sol de todos los tiempos.

“Hunting high and low”. La Incansable Búsqueda.

La elección de las nueve historias del libro constituye lo que se denomina “una elección estratégica”. Desde luego podríamos haber elegido otros temas, tiempos, lugares y personas. Inicialmente nos guiaron en cierto modo las casualidades, la intuición y el capricho, pero pronto se demostró que existía una relación entre personas y asuntos, entre los diferentes lugares y acontecimientos. El mismo nombre y la misma persona emergían en diversas circunstancias y constantemente nuevas pistas nos guiaban a lo largo del camino. Muchas de las personas se conocían, pese a las considerables distancias geográficas y una buena parte de ellas estaban emparentadas, de forma cercana o lejana. De este modo hemos dado con hilos y líneas conductoras a lo largo de los capítulos del libro. El contenido enlaza personas, lugares y los hechos que relatamos, y los capítulos, en su conjunto, constituyen algo más que una colección de historias inconexas y dispersas. Para que el abanico cumpla su función tiene que tener un punto fijo de unión.

Nuestra documentación es extensa y variada. Al final del libro encontraran una lista completa de la bibliografía y fuentes utilizadas, incluyendo un resumen sobre la información específica que se ha recabado para cada uno de los capítulos. El material utilazado va desde colecciones privadas de cartas y otros materiales que la gente tiene en sus casas, en altillos y sótanos, a varios archivos de instituciones, los Archivos Nacionales, colecciones de documentos manuscritos, registros públicos, historias populares y archivos de iglesias. Mucha documentación aparece en internet y aún cuándo el contenido esté disponible con unas cuantas pulsaciones, son necesarios paciencia, tiempo y búsqueda creativa para encontrarlo y dar en el blanco. Los periódicos han sido una Jarra de Sarepta, el archivo digital del Aftenposten desde 1860 y el microfilm de la Biblioteca Nacional de una serie de periódicos, gracias al depósito legal y previsores bibliotecarios. También se han utilizado activamente ediciones digitalizadas de periódicos españoles desde el inicio del siglo 19.

Tal vez el material más interesante y abrumador sea seguramente el que hemos obtenido durante nuestros viajes. Durante muchos años hemos deambulado por España, en el último año sistemáticamente tras el rastro de los noruegos. Hemos hecho un seguimiento de la gente y de las ciudades desde donde viajaron los noruegos y los lugares a los que se dirigieron. Iniciamos en los lugares de origen, en Høvik en Bærum, pero nuestras investigaciones nos llevaron pronto a Oslo, Tønsberg, Hvitsten y Hølen en el este del país, Østlandet, luego al Este, a Bergen y Kristiansund. Además de las expediciones por España a lo largo y de través, hemos alternado viajes a la bahía de Vizcaya en el norte y la costa mediterránea en el sureste, en concreto en el PaísVasco, Cantabria y Valencia. Muchos noruegos se fueron con la intención de asentarse en España, pero por diferentes razones retornaron a casa. Algunos hacían estancias cortas, mientras que otros se quedaron en España de por vida.

Hemos investigado y viajado, conocido y hablado con gran cantidad de personas en España y Noruega, sobre todo y tal vez lo más divertido, con descendientes directos de los noruegos que emigraron. El privilegio de encontrarse cara a cara con estas personas y hablar de relaciones que tienen un significado profundo para ellas, produce una expectación en nada igualable. Muchos de ellos han nacido en España y son españoles. Nuestras preguntas e investigaciones han despertado también su entusiasmo y curiosidad. Nos han contado, emocionados, de sus viajes a Noruega de niños, cuando aún tenían todavía padres o abuelos noruegos en vida. La conexión con Noruega ha sido desde entonces menos frecuente para muchos, pero también los hay que todavía hablan noruego y que mantienen el contacto con la patria de sus ancestros. Nuestros amables ayudantes aparecen a veces directamente en diferentes partes del libro o están presentes de forma indirecta en el texto. De cualquier modo se encuentran en la lista de las fuentes de cada capítulo y merecen todos ellos sincero agradecimiento por su amabilidad, cooperación y su contribución. Sin ellos no existiría libro alguno sobre “los noruegos antes de nosotros” en España. Gracias también a Anne S. Stovner y Domènec Fuster i Such por la corrección de texto y a todos los que nos han prestado fotos para el libro.

Se han utilizado nombres de personas y lugares en valenciano, siempre que haya resultado natural para los autores.

JMi;-)